martes, 27 de septiembre de 2011

El precio de recordar...

Cuando abrí los ojos en la mañana,  recordé como solían ser... hablábamos de un perfume especial, propio. Será? Que será del hueco en tu pecho que me albergaba tan, pero tan tibiamente?  


El precio de la libertad, es la soledad. 




La soledad, no es estar uno solo en un lugar,
es tener, hasta el alma vacìa de llorar. 


Es luchar, contra el viento y la marea de un dolor 
que sangrò, y que sigue doliendo. 
Es correr, entre sombras que gritan sin parar. 
Es buscar, en la dèbil memoria y recordar. 
Es sentir, el regreso de la eterna confusiòn. 
¿Què pasò?  ¿Por què diablos no entiendo? 
 
Y me ahogo en el silencio de mi corazòn, 
me hace resistir  y por suerte, amor 
no confundo estar solo con estar sin vos 
porque estar sin vos es peor... Letra de La Soledad - Abel Pintos - Sitio de letras.com
que estar solo... (Auuuchhh DOLIÓ!!)



y sigue doliendo...

domingo, 25 de septiembre de 2011

Locura y realidad

Me encuentro tantas veces hablándote, y no estas. Tantas que da miedo.. 
Pienso, pienso y pienso.. sobre las diversas formas de olvidar y no. no hay con que. Así como no supe responderte que era amar, no supiste decirme como hacer para olvidar. Olvidar dije?  Quererte olvidar, eso es ironía pura!  Casi una contradicción. 
Solo me queda aguardar que el tiempo me dicte el paso a dar... y que mi alma se banque el silencio.
Silencio.. desde allí me castigo y desde allí me resguardo. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

Egos obesos (se matan a besos)

 (Yo sé que manchar no puede mi nombre en tu corazón).
Podremos disimular las ganas y bancar el momento del extrañar .
Podrá ser todo muy lejano hoy. Podrán los sueños de ayer lastimar hasta doler como solo duelen las cosas que se anidan el el alma.
Podrá la vida pasar y quizás seguir encerrados
en el yoismo del pelear
Abismo que cruzamos sin negociar.
Lo único irremediablemente sutil y aterrador 
es el amor que entibiamos y dejamos caer.
Lo que no podrá pasar jamas es escapar a los recuerdos y a nuestra piel.
Puede pasar mucha agua debajo del puente,(debe) pueden nuestros relojes 
marcar exhaustos los segundos del ya no mas.. 
podrán hablar y decir y mal decir infinidades de cosas.
 Podremos insultar (nos),ya sabes "dos que se quieren se dicen cualquier cosa"  (no no se dicen cualquier cosa!!
Quiero tener razón o ser feliz? batió el poeta de caballito
, sabemos entre nos, que tener la razón nos nos sirvió para nada.
Porque no supimos que hacer con ella.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Vivir solo cuesta vida..

Quiero cambiar, mejorar, avanzar. Y de tanto que intento..  me estanco. Si, me estanco. En mis temores, en los que herede en los que invente y en los que me dejo tu amor. Solo sé que debo sanar las heridas las viejas y las recientemente adquiridas, para poder respirar y seguir. intentando, esta vez con mas tino. 
Con mas vehemencia. Vivir.. con este cuerpo mio, que ha mutado tanto.. y envasado un alma soñadora y frágil que lleva adelante una chica que cree. A pesar de todos los golpes... una chica que debe y quiere crecer. Y ya sabemos crecer; duele. 
Hoy soy otra...(mi corazón, ¿lo es?)Es difícil enfriar la cosa,no? pero hay que elegir, aunque duela, es acaso la muestra mejor de libertad.
Libertad...soledad...  lamentablemente son sinónimos. 

La Saudade

La Saudade es uno de los términos más complejos que existen en la lengua portuguesa para traducir, sencillamente porque no hay palabras en castellano que permitan dar cuenta del contenido de la expresión.La Saudade hace referencia a la nostalgia productiva como bien lo denominara Silvio Villegas en la Canción del Caminante...a la sensación triste pero esperanzadora de lo que ya pasó o sucedió.
No es la tristeza desgarradora, es la tristeza que posibilita seguir caminando y construyendo nuevos horizontes. A propósito entonces de la Saudade...

Tú has vivido conmigo tanto tiempo
has sido mi compañera de viaje,
mi amuleto contra la temible soledad
y contra la ocasional alegría.
Tú te encuentras atada a mi dolor,
tú me acompañarás a través de los años,
echarás raíces a través de mis penas,
de mis fracasos y de mis temores.
Estarás condenada a vivir con mis fantasmas.
Me recordarás cada uno de esos rostros
que se pierden en las sombras de mis remembranzas.
Te esforzarás en hacerme sentir
la plenitud de las tristezas atesoradas
alimentadas con una vieja canción,
con un atardecer gris que augura tormentas.
Estarás conmigo día tras día,
estarás en mí,
en mis largas caminatas
por calles que con los años
comienzan por traer rostros y olores,
estarás conmigo y serás
mi cómplice en las noches
en las que sólo me acompaña
un libro gastado de poesía
y un diario que sólo recoge
parte de mi vida contigo,
nostalgia...